El mantenimiento de las velas Hood es fácil, requiere poco tiempo, y establecerá una gran diferencia en la vida útil y performance de sus velas. Ya sea que tenga un juego de velas de regata, de dacron, nuevas o ya viejas, un poco de cuidado puede mantener al día el valor de su inversión.
La primera postura debería ser en las condiciones de viento para las que fue diseñada la vela. No estrene velas con vientos muy fuertes, a menos que estas sean de capa. Ud. podrá conocer las características principales, tensión de driza y cazado, puntos y forma optima de su vela con una briza de entre 10 y 18 nudos. Es importante, en el caso de las velas de proa, que marque los puntos de cazado de cada una de ellas sobre el riel, de manera de no tener que perder el tiempo haciéndolo, cada vez que sale a navegar.

La mejor manera de mantener la fortaleza y forma de sus velas es reducir al mínimo el tiempo de flameo. El guardrapeo de la baluma degrada las propiedades de la tela rápidamente, por lo que deben extremarse esfuerzos para evitar que esto suceda. Esto es especialmente dramático en velas de regata Laminares, que pueden llegar a perder todas sus fabulosas propiedades. No navegue a motor a toda maquina, mientras esta izando la mayor. Si esta navegando a motor con la mayor izada, cácela para que no flamee. Si esta navegando con viento fuerte, tome rizos en la mayor para no tener que hacerla guardrapear, para mantener el control del barco. Mantenga siempre los balumeros de mayor y genoa lo suficientemente cazados como para que no flamee la baluma. También recuerde mantener el cabo del balumero bien adujado y dentro de su funda, pues si esta suelto, puede engancharse en una virada, y rifar toda la baluma en pocos segundos. No sobrepase al máximo de viento recomendado para cada vela. Una de las maneras más rápidas para que una vela se convierta en una bolsa sin forma, es usarla con una intensidad de viento mayor para la que fue diseñada y construida (sobre todo los genoas). Jamás haga secar sus genoas o Spinnakers izándolos para hacerlos flamear.

Los rayos UV debilitan sensiblemente los tejidos. Cuando no se esta navegando, no deben dejarse a la intemperie las velas. Las mayores que se dejan enrolladas o adujadas sobre la botavara, deberán tener una funda protectora que las cubra. Este tipo de protección contra la intemperie y rayos UV es muy eficaz, pero un poco mejor, y a la vez mucho más laborioso, es sacar la vela y guardarla junto con las demás en un lugar seco y ventilado, esto es aconsejable durante las temporadas de poca actividad, donde las velas quedaran expuestas innecesariamente a la intemperie durante quizá meses sin que nadie las utilice en ese periodo. Por su parte los genoas de enrollar deberán llevar una faja protectora a lo largo del pie y baluma. La exposición de las velas a la acción del agua, no significa un grave peligro para las telas sintéticas, pero es conveniente evitar guardar las velas en sus bolsas, si están mojadas. No existe la posibilidad de que se pudran, pero si que se vean atacadas por moho, lo que acelera su envejecimiento. Las velas no deben lavarse excepto si se navega en el mar, ya que los cristales de sal, depositados en el tejido, lo dañan con el roce. La razón por la cual hay que evitar el lavado, es la consecuente perdida paulatina del apresto de la tela, lo que acelera el estiramiento y consiguiente envejecimiento de la vela.

Evitar los roces contra cualquier superficie áspera o cortante es otro de los cuidados a tener en cuenta para evitar roturas o zonas más debilitadas en las velas. Hay que recorrer atentamente todos los lugares del barco que puedan producir estos roces y enganches (crucetas, guardamancebos, terminales, chavetas, etc.), y cubrirlos con cinta adhesiva o dispositivos especialmente diseñados al efecto de proteger las velas. También se debe cuidar de no arrastrar las velas sobre cubierta, marina, muelle, o cualquier superficie que pueda dañarlas. En caso de encontrar algún sector de la vela descosido, evitar coser a mano (salvo caso extremo), pues dicho sector se convertirá en un gran "colador". Lo mejor que se puede hacer es quemar los hilos sueltos, para que no se sigan descociendo, y en caso de ser posible arriar la vela esperando llegar a puerto, para llevarla a reparar a la velería.
Sin duda, es la vela que más sufre, ya que se usa continuamente y bajo cualquier condición. Como ya fue comentado, evite el guardrapeo, especialmente si su mayor es Laminar. Controle el guardrapeo de la baluma, cazando el cabo balumero exactamente hasta que deje de flamear. Controle que los battens estén correctamente en sus sobres y con la tensión adecuada. Cuando navega con rizos, tenga la precaución de quitar siempre primero los matafiones (si los tiene) y después los amantes cuando tenga que largar un rizo. Si no lo hace, con seguridad rifara la vela (use matafiones de colores para no olvidarse). Un área de desgaste y rozamiento navegando en popa, es la que esta en contacto con las crucetas. Pueden usarse parches protectores para este sector de la vela.

Los materiales laminares poseen una gran fortaleza en relación con su peso, pero en contrapartida, son más delicados y frágiles que el dacron, por lo que es importante observar las siguientes reglas:

• No use un genoa que no tenga los parches protectores de cruceta y guardamancebo.
• No deje flamear la vela innecesariamente.
• No aplique excesiva tensión en el gratil de un genoa laminar. Estos genoas necesitan poca tensión para ubicar la bolsa correctamente. La tensión de driza o cunningham, deberá la suficiente y no más, como para sacar solamente las arrugas horizontales.

• Cuidado con los solventes, inclusive el gasoil, pueden atacar este tipo de velas, disolviendo el adhesivo que une el mylar al sustrato de laminando de la vela.
• El calor excesivo es otro agente agresivo, tome precauciones con exposiciones excesivas al sol, el calor del motor, cocina, etc.